Elogio de la antropología

“Con la cultura encargada de la misión de construir el progreso, la sociedad se liberaría de una maldición milenaria, que la obligaba a esclavizar a los hombres para que hubiera progreso. En lo sucesivo, la historia se haría sola, y la sociedad, colocada fuera y por encima de ella podría adoptar una vez más esta estructura regular y como cristalina, respecto de la cual las sociedades primitivas mejor preservadas nos enseñan que no se contradice con la humanidad. Desde esta perspectiva, aunque utópica, la antropología social encontraría su más alta justificación, ya que las formas de vida y de pensamiento que ella estudia no revestirían solamente un interés histórico y comparativo, sino que corresponderían a una oportunidad permanente del hombre, sobre la cual la antropología social tendría la misión de velar, particularmente en las horas más sombrías.”

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Detalles del libro

ISBN

978-987-1772-72-8

Editorial

Cuenco de plata

Año de publicación

2013

Cantidad de páginas

96

Formato

11.8×18

Encuadernación

Rústica

Sobre el autor

Claude Lévi-Strauss

Claude Lévi-Strauss

(Bruselas, 1909 – París, 2009) Estudió derecho y filosofía en La Sorbona. Es una las grandes figuras de la antropología del siglo XX. Introdujo el enfoque estructuralista en las ciencias sociales en libros tan rigurosos como Las estructuras elementales del parentesco (1949) o El pensamiento salvaje (1962), y fue el fundador de la “antropología estructural”, basada en la lingüística de Saussure y las investigaciones del formalismo ruso. Entre sus maestros dentro del campo de los estudios etnográficos, podemos citar a Georges Dumezil y Marcel Mauss. Vivió en Brasil desde 1935 a 1939, y allí llevó a cabo su primer trabajo etnográfico, dirigiendo exploraciones periódicas en el Mato Grosso y la selva tropical amazónica. El testimonio de esa experiencia fue volcado en su libro Tristes trópicos. Fue movilizado durante la Segunda Guerra Mundial, y tras el armisticio se trasladó a Estados Unidos. En Nueva York conoció al lingüista ruso Roman Jakobson, cuya obra fue fundamental para la evolución de sus ideas. Regresó a Francia en 1948, y trabajó en el Museo del Hombre y en la École Pratique des Hautes Études. Otras obras: Antropología Estructural (1958), Mitológicas (1964-1971), La mirada distante (1983), Mirar, escuchar, leer (1993).