El hombre sin amor

El hombre sin amor es la antología de los mejores relatos de Eduard Limónov, preparada solo unas semanas antes de su muerte. Estos ocho fragmentos de vida corresponden a un periodo muy concreto de la biografía de su autor y conforman algo parecido a una novela del desamor, o mejor, del desencuentro con el amor, mientras que el astro solitario que puebla sus páginas sería el héroe lírico que bascula día a día entre el éxito y la indigencia, entre el estupor y la venganza, entre la euforia de la carne y la sed de supervivencia.

Incluido en el apéndice del libro, Corpus L. es una acercamiento insólito a la figura del autor ruso. Tania Mikhelson parte de la supervisión minuciosa de los relatos presentes en el libro para entregarnos la más lúcida reflexión acerca de las pasiones que arrastraron a Limónov, más allá de su oficio literario; más allá, incluso, de su propio periplo biográfico; muy cerca del Hades primigenio donde moran los demonios que fuimos y —a eso nos exhorta el autor— que podríamos volver a ser.

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Detalles del libro

Año de publicación

2020

Cantidad de páginas

284

Editorial

Fulgencio Pimentel

Encuadernación

Tapa dura

Fecha de publicación

10-2020

Género

Literatura

Formato

14.3 x 20

ISBN

9788417617165

Sobre el autor

Eduard Limónov

Eduard Limónov

Seudónimo de Eduard Veniamínovich Savenko, nace en Dzerzhinsk el 22 de febrero de 1943. En 1947 se traslada con su familia a Járkov. Hijo de un oficial del NKVD, aspira a hacer carrera en el Ejército, sueño truncado por una severa miopía que lo obliga a llevar gafas desde los ocho años y que lo hará no apto siquiera para realizar el servicio militar. Cuando apenas es un adolescente, se aficiona a la bebida, el hurto y la lectura, y conoce la cárcel y el hospital psiquiátrico. Hacia 1958 decide convertirse en poeta y alcanza cierto reconocimiento en círculos underground bajo el irónico seudónimo de Ed Limónov, porque limón significa limón y limonka, granada, bomba de mano. Es también en esta época cuando conoce a Anna Moiséyevna Rubinshtéin, pintora expresionista, una mujer mucho mayor que él que se convertiría en su primera esposa.