Historia de las pulgas que viajaron a la luna

Presentamos un breve y exquisito libro en el que dos ensayos -uno sobre la exposición “Ante la historia”, curada por Jean-Paul Ameline en el Centro Georges Pompidou en 1996 y otro sobre una serie de documentales sobre el mismo tema proyectados en paralelo a esta exhibición-, reponen el modo en que una imagen artística puede reabrir el debate sobre la historia.

Un libro a través de cuyas páginas el lector verá cómo una imagen cuenta la historia y la fija en una versión determinada a la vez que libera su sentido.

Rancière reflexiona con ingenio y lucidez sobre la representación de la historia en el cine y en la pintura. De Alexander Medvedkin a Chris Marker, de Humphrey Jennings a Claude Lanzmann, y también de Goya a Manet, de Kandinsky a Barnett Newman o de Kurt Schwitters a Larry Rivers, el arte se ha cuestionado cómo retratar con éxito los acontecimientos que atraviesan toda una época. Pero preguntarse sobre la manera en que los artistas recortan el mundo sensible, aíslan o redistribuyen sus elementos, para Rancière es preguntarse por el corazón político de cualquier esfuerzo artístico. Y desde ese lugar analiza las diversas “historias”: la historia como colección de ejemplos, la de los “hechos” o documental, aquella “hecha con las huellas que nadie había elegido como tales, con los testimonios mudos de la vida ordinaria”; “historias” que se unen o se desunen, se oponen o se entrelazan, volviendo a disponer de diferentes maneras las relaciones entre los géneros pictóricos y los poderes de la figuración. Para Rancière no hay imagen que no pueda reabrir el debate sobre las escenas que la historia oficial decía haber fijado de una vez por todas.

$390.00

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SKU: 9789871673964 Categorías: , Etiqueta:

Detalles del libro

Editorial

Eterna Cadencia

Encuadernación

Rústica

Formato

14 x 22 cm

Género

Narrativa

ISBN

9789871673964

Cantidad de páginas

208

Sobre el autor

Kobo Abe

Kobo Abe

De nombre Abe Kimifusa, pasó su infancia en Manchuria, y a su regreso a Japón, se licenció en Medicina en la Universidad Imperial de Tokio, pero nunca ejerció la profesión. Comenzó a publicar en 1947 y también trabajó como guionista y ayudante de dirección cinematográfico. Muy interesado en el teatro, fundó un estudio para la formación de actores. Recibió importantes premios, destacando el Akutagawa.

Fue autor de ensayos, poemas, obras de teatro y novelas.