Su nombre alude a la letra minúscula porque prefieren proponer libros sin recurrir a estridencias, casi en voz baja.

En su catálogo se refleja un marcado interés por la cultura europea, por un patrimonio artístico que nunca ha entendido de fronteras y por escritores que, en épocas decisivas, descifraron con extraordinaria sensibilidad el signo de los tiempos.